Colchones

Existen una gran variedad de colchones en el mercado con la proliferación de nuevas marcas y nuevas formas de fabricar colchones, hemos alcanzado un Amplio rango de marcas y precios lo que ofrece al consumidor una gran ventaja debido a la gran oferta.

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Marcas de colchones

¿Cómo saber si necesito cambiar de colchón?

Te cuestiones ¿Cómo entender si necesito cambiar de colchón? Como mencionábamos en el punto previo, el cambio de tu colchón debe estar alrededor de los 10 años, puesto que es cuando este va a empezar a perder sus caracteristicas. Para que llegue a este tiempo sin inconvenientes, tienes que de proteger del colchón a lo largo de su historia girándolo y ventilándolo regularmente.

Estas sugerencias valen igual para colchones viscoelásticos, colchones de látex, colcchones de muelles ensacados o colchones de muelles habituales.

Además, tienes que entender que en ese cambio de colchón además se sugiere el cambiar el sustento del colchón puesto que la base o somier además puede haberse dañado a lo largo de su historia y ocasionar efectos indeseados en el nuevo colchón.

¿Cómo cuidar el colchón?

Ya tienes tu colchón comprado o deseas que el que ya tienes dure más tiempo, pero… ¿Cómo proteger el colchón? Cuidar el colchón en el que duermes de forma correcta es primordial para tener un óptimo descanso por las noches y que este dure el más alto tiempo viable. Todos nuestros colchones fueron creados con el fin de tener una duración media de 10 años, pasados los cuales, ya empezarán a perder sus características.

Cuando pierden las características, empieza a no ser aconsejable la utilización del colchón gracias a que esa pérdida de características va a afectar al descanso nocturno, logrando ocasionar dolores de espalda e incomodidades.

De esta forma ya que, deseamos ofrecerte unos consejos básicos para que consigas proteger tu colchón durante su historia servible.

1. Ventilar el colchón con regularidad: Uno de los contrincantes de nuestro colchón es la humedad, esta puede quedarse en el interior de nuestro colchón y terminar ocasionando inconvenientes. Para solucionarlo, alcanza con ventilar el colchón un poco al día. Para esto, solo hay que dejar la cama sin llevar a cabo por las mañanas en el transcurso de un tiempo de tiempo de entre 5 y 10 minutos con la ventana abierta para que la humedad no logre acumularse en el interior del colchón.

2. Utiliza una aceptable base: Seleccionar un óptimo sustento para nuestro colchón es otro de los elementos que van a hacer que nuestro colchón dure más o menos tiempo. En relación de la tipología de colchón, va a necesitar un sustento más o menos transpirable, como es la situacion del látex. Por eso, en el momento de adquirir un colchón, te informaremos además del tipo de sustento que es más correcto para él.

3. Utiliza siempre una funda de colchón o cubre colchón: Esto es primordial y ha de ser el primer complemento para tu colchón nada más adquieras uno nuevo. Un cubre colchón es simple de poner y remover, de esta forma como de lavar en la lavadora sin inconvenientes. Estos cubre colchones, evitan que los colchones reciban de manera directa el polvo, sudor y otros elementos. De esta forma, el colchón va a estar más protegido.

4. Girar el colchón: De forma diaria, además es favorable que tu colchón sea girado (la parte de la cabeza a los pies), para que se desgaste de forma traje.

5. Aspirar el colchón: Pasar el aspirador una vez al mes, es otro de los consejos de cuidado básico de tu colchón . Hay que tomar en cuenta que el colchón está fabricado con tejidos, por esto es algo aconsejable pasar el aspirador por lo menos una vez al mes, de esta forma tendrás la posibilidad de remover restos y acumulaciones de polvo que logren ofrecer lugar a proliferaciones de bacterias que deterioren estos tejidos.

6. No saltar encima del colchón. Los impactos de los saltos en el colchón, tienen la posibilidad de deteriorar los elementos internos de nuestro colchón ocasionando deformaciones no deseadas. Por esto, si deseamos tener nuestro colchón el más grande tiempo viable en condiciones óptimas, debemos evadir saltar sobre él.

Recuerda realizar estos pasos para guardar tu colchón el más alto de tiempo viable, puesto que es el elemento de nuestra casa que más utilizamos adjuntado con el sofá, por lo cual es considerable poseerlo en consideración para levantarte día tras días con energías renovadas.

¿Dónde comprar colchones?

Si buscas un colchón con la mejor relación calidad precio, en Rogarde ponemos a tu disposición el mayor catálogo de venta online y es Amazon, ya que somos afiliados de Amazon con todas las ventajas que eso significa como entrega en 24 horas, la confianza de la mayor tienda online del mundo, un servicio de atención al cliente inmejorable, en definitiva, la confianza de una buena compra.

Colchones, ¿De qué medidas se fabrican?

Hay en el mercado una extensa variedad de medidas de colchones disonibles para adquirir, ahora te estamos hablando de las medidas estandart.

Colchones individuales: Son colchones pensados para que duerma una exclusiva persona y las medidas frecuentes son de 90×190 ó 90x200cm, aunque además entrarían en esta categorización las medidas de 105×190 ó 105×200. Estos colchones además se nombran colchones single o colchones twin.

Colchones de matrimonio: Se piensan colchones de matrimonio a esos que tengan un ancho de 135 cm. Estos colchones además son llamados dobles.

Colchones Queen size: Se denominan colchones Queen size a esos que tienen un ancho de 150 cm, tienen algo más de espacio para reposar dos mayores de forma confortable.

Colchones King Size: Son colchones que tienen una medida de 200 cm de ancho. Esta medida es la más utilizada por los países anglosajones. El ancho de estos colchones es además de 200 cm con lo que son colchones cuadrados. Estos colchones están realmente bien mientras que se tenga el espacio primordial para lograr colocarlos en tu cuarto.

Como elegir tu colchón

Una cosa es reposar y otra reposar bien. Todos entendemos lo que es despertarnos con la sensación de que nos pasó un colectivo por encima: con la espalda dolorida, de mal humor, recuperándonos de una mala postura…

Descartando otros inconvenientes de salud, es muy viable que las adversidades para recuperarte a lo largo de la noche se deban a un colchón inadecuado: viejo y deformado, con la tapicería en condiciones poco saludables (es decir, con un batallón de ácaros) o con una firmeza irregular.

Para seleccionar tu nuevo colchón, te sugerimos que no compres a tontas y a locas la primera oferta que mires online, por tentadora que sea. Escoge con precaución y, más que nada, busca lo que mejor se ajuste a ti.

¿Qué firmeza escoger?

Por un lado hay que gustos; por otro hay que salud. Veamos…

El colchón debe estar seguro una precisa posición de la columna vertebral cuando estás durmiendo. Por eso es sustancial que tenga la firmeza que mejor se ajusta a ti.

La posición de caderas y hombros es la clave. Son las partes más sobresalientes y por consiguiente las que van a ejercer más grande presión sobre el colchón.

Si es bastante duro, acabarás notando entumecimientos por excesiva presión y mala circulación sanguínea. El colchón no va a ser con la capacidad de ajustarse a las curvaturas de tu cuerpo y la columna descansará en posición obligada. Resultado: un más que posible mal de espalda.

Por el opuesto, si es bastante blando tu cuerpo no va a tener el acompañamiento que requiere. A lo destacado te se ve comodísimo en el primer instante, pero te hundirás bastante, la columna se curvará de forma antinatural y… sí, exacto, te vas a alzar con mal de espalda.

Para decidirte por una cierta firmeza tienes que tomar en cuenta, por un lado, lo que más te agrade: haciendo más fácil bastante, si disfrutas reposar sobre duro o sobre blando.

Pero tienes que ir más allá. La mayor parte de desarrolladores sugieren tomar en cuenta el peso del cuerpo. Porque no ejerce la misma presión un cuerpo de 55 kilos que uno de bastante más de cien.

Si eres un individuo rápida podrías irte hacia los menos firmes. En tanto que si tienes más grande peso, te van a venir mejor las firmezas más altas.

Grosso modo, tenemos la posibilidad de entablar 4 tipos de dureza:

Baja

Se sugieren para personas muy delgadas o para casos destacables, entre otras cosas, una cama articulada para uso geriátrico o además si el médico lo prescribe por alguna razón terapéutica. No tienden a ser, por consiguiente, recomendables si no hay un fundamento. La causa es que su uso prolongado, cuando no es requisito, puede derivar en inconvenientes de espalda.

Media

Como su nombre sugiere son las firmezas con más grande rango de adaptabilidad. Para un peso en un abanico extenso, recomendables para la mayor parte de constituciones físicas. Si el colchón es de buena calidad, tienen que aguantar el peso en las diferentes zonas del cuerpo, asegurando la precisa posición de la columna.

Alta

En inicio, solo serían recomendables para personas de peso alto (más de 90-100 kg), ya que si no la presión sobre hombros y caderas puede terminar pasándonos factura.

Universal

Incluimos un apartado para los colchones con un prominente nivel de adaptabilidad y que tienen la posibilidad de ser usados por personas de algún peso. Algunas marcas han creado tecnologías que regulan el hundimiento del cuerpo de forma progresiva y, por consiguiente, tienen la posibilidad de ser prácticos para cualquiera de los individuos independientemente de su constitución física.

Con muelles o sin ellos

Para comenzar, hay que decir que el colchón de muelles de la vivienda de tu tía abuela, ese en el que al tumbarte notas cuál es el que se ha salido de sitio y lo esquivas intuitivamente, forma parte a otra generación.

Los colchones de muelles, hoy, son muy sofisticados. Vienen protegidos y ensamblados de diferentes formas para asegurarles una extendida vida sin deformaciones.

Además, es extraño hallar un colchón “solo” de muelles. Lo habitual es que le den composición al colchón en su parte central y vayan recubiertos de diferentes capas de espuma para más grande tranquilidad.

¿Qué seleccionar, con o sin? Lo primero, si tu somier es articulado (te agrada subir un poco la cabeza para reposar, o los pies, o las dos cosas) desecha los muelles. No son los colchones apropiados.

El resto ya va en funcionalidad de lo que más práctico te lleve a cabo sentir. Si acaso, los de muelles tienen algo más de seguridad que las espumas y acostumbran transpirar algo mejor.

Para entender más: Los especiales colchones de muelles ensacados de 2020 – Comparativa y guía de compra

Materiales

Lo verdaderamente habitual en la actualidad es que un colchón esté fabricado con numerosas capas de materiales diferentes, cuya conjunción establece el resultado final y es de alguna forma lo que distingue a unas viviendas de otras y a unas calidades de otras.

Látex

Es muy maleable, por eso es muy recurrente en camas articuladas.

Tiene un tacto satisfactorio y buena adaptabilidad. Si escoges materiales naturales puede ser tu alternativa (¡siempre y cuando elijas uno de látex natural!).

Su primordial contra es su poca transpirabilidad, que algunos desarrolladores solucionan otorgándole al material tratamientos particulares.

Una buena ventilación es primordial, por eso se sugiere usarlos en camas con somier de láminas que permitan la circulación del aire.

Viscoelástica

Es un material creado en los 70s por la NASA y muy utilizado hoy en sectores diferentes. Aplicado al descanso, da una muy buena adaptabilidad.

No hay colchones hechos totalmente con este material, porque resultarían bastante blandos. Lo habitual es que tenga una cubierta de viscoelástica en la parte de arriba combinada con espumas de diferentes densidades, o inclusive muelles, en el centro.

Debemos ver el espesor de esa cubierta y además la consistencia. Un colchón de buena calidad debería tener un espesor de, por lo menos, 2-3 cm de visco.

En cualquier situación, la espuma viscoelástica es la responsable de esa sensación envolvente al echarte sobre un colchón, porque tiene una reacción al calor corporal, ablandándose, y recupera la forma cuando se enfría.

Si disfrutas “hundirte” un poco para reposar, y que la área se ajuste a tu cuerpo, presta atención a este material, que también solamente ejerce presión sobre la piel y resulta muy confortable.

Para entender más: Los especiales colchones viscoelásticos de 2020 – Comparativa y guía de compra

Existe quien “tunea” su colchón con un topper de viscoelástica para llevarlo a cabo más confortable. Es otra alternativa.

Espumas de alta resiliencia (HR, High Resilience)

Son espumas de alta definición, preparadas para recibir presión y recobrar su forma original. Las hay de diferentes densidades y firmezas.

No te dejes impresionar por los términos. Las considerables marcas patentan nombres con los que tratan de marcar la diferencia de la rivalidad, subrayando algún régimen en especial que le dan a los materiales o agregando alguna propiedad plus. Pero más allá de las terminologías, los materiales básicos son los que son.

El tapizado

No hablamos a la estética, sino a la estructura. Fíjate que asegure una buena transpirabilidad y alguna regulación térmica. Oséa, que expulse el calor juntado por el contacto entre el cuerpo y el colchón, principalmente si descansas sobre una gruesa cubierta de espuma viscoelástica donde duermes un poquito hundido.

Si no, puedes tener la sensación de que te estás cociendo mientras duermes, algo principalmente repugnante cuando empiezan a subir las temperaturas.

Lo mejor sería que esté fabricado con materiales naturales, como algodón o lana, aunque por supuesto es algo que repercutirá en el valor del colchón.

¿Hay que darle la vuelta en verano?

Esto cada vez es menos habitual, pero aún está. Hablamos de colchones con cara de invierno y verano. Inclusive hay que giran de forma longitudinal para que la presión vaya variando y envejezca de forma balanceada.

Mencionamos que en varios colchones ya no se observa esto porque las distintas capas están pensadas para utilizarse en solo una posición. Algunos, los de más calidad, tienen inclusive refuerzos en caderas y hombros, por eso tienen solo una posición de uso.

En cualquier situación, tenlo presente para fijarte en el momento de la compra. Si no eres un individuo metódica olvídate de esto, porque deberás ponerte un recordatorio en el calendario para acordarte de voltear o rotar el colchón cada temporada.

¿De que tamaño?

Ojo que esto se ve una obviedad pero no es así tanto. Solemos tener muy controlado el ancho que requerimos, porque viene además condicionado por el espacio utilizable, si dormimos solos o en pareja, o el tipo de somier que poseemos.

Pero no olvides ver el extenso. La medida más recurrente es 1,90 cm, pero puedes hallar colchones de dos metros y hasta de 2,20.

Si eres un individuo de altura esto es primordial y, aunque parezca mentira, algunas veces no se mira y va predeterminado. No, enserio que no tienes por qué reposar con los pies por fuera de la cama.

Otra cosa es que te agrade reposar a lo grande por puro exitación. Echa una mirada a los tamaños XL. ¿Tienes sitio en la cuarto? Un colchón de 200×200 puede ser un lujo a tu alcance.

No tengas prisa

Una de dos: o te lo compras en una tienda o te lo compras online.

Si vas a una tienda, busca una persona que te atienda y que sepa de lo que habla y te logre aconsejar bien.

Cuando te dé la información que necesitas para ir un poco a tiro fijo (tampoco hay necesidad de fijarse en todos los colchones de la tienda) pide tiempo.

Imaginamos que debés haber sosprechado ir con ropa práctica porque lo que te toca es evaluar. Y ahí, sin prisas. Túmbate y prueba las experiencias. Gira. Regresa a girar. Colócate en tu posición más práctica para reposar. Date por lo menos diez minutos. Sin complejos.

Otra alternativa que cada vez utilizamos más es la compra online. ¿Es viable adivinar con un colchón sin haberlo visto? Claro. Las especificaciones tienden a ser muy fiables, las críticas de los individuos te dan pistas y si encima te vas a una marca que te dé confianza… Ya que tienes muchas papeletas para adivinar.

Todavía, has de entender que algunos desarrolladores, no todos, proponen un tiempo de prueba en el hogar. Esto ya te ofrece seguridad total: luego de reposar varias noches, si no te convence, lo devuelves sin cargos y a continuar intentando encontrar.

¿Qué garantía escoger?

Sí, los colchones la tienen, o deberían tenerla. Compruébalo. Algunos desarrolladores están tan seguros de su producto que te ofrecerán hasta 10 años, que es el tiempo medio de vida de un colchón o por lo menos el nivel que se maneja en el área.

Sin llegar a tanto, no te sugerimos comprar un producto que no te ofrezca nada. Al menos dos o tres años de garantía para reposar relajado (en el sentido más literal).

Dormir bien es impagable

No es que seleccionar un colchón de una marca top del mercado te asegure al cien por cien que vas a adivinar, pero sí es verdad que la calidad se paga.

Por otro lado, una marca menor no siempre va a sugerir un mal producto. Eligiendo bien las cambiantes que te comentamos puedes estar seguro de seleccionar un colchón práctico y quedar muy satisfecho con tu compra.

Sencillamente fija tu presupuesto y mira qué encuentras en esa franja. Solo es irrebatible es que un descanso reparador… eso sí que no posee precio.

Si todavía tienes inquietudes, puedes echar una mirada a esta completa guía acerca de cómo seleccionar tu colchón donde vas a encontrar un aclaración descriptiva de las propiedades de cada material y las claves para llevar a cabo la selección precisa.

¿Cómo desinfectar un colchón?

En este tutorial podrás ver como desinfectar un colchón y librarlo de ácaros y malos olores de forma rápida y sencilla.

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